
Partiendo de la visión de la diseñadora Francesca Miranda, se empezó a gestar el desarrollo de sus tiendas en Barranquilla y El Salvador. Es un proyecto que refleja el sentir de su propietaria y donde es placentero pasar horas deleitándose con sus prendas de alta costura y variedad de accesorios de casa escogidos por su nivel de diseño.
Con una planta libre de 4.50 m de altura, el espacio está dividido por paneles de tela y fibra de vidrio que añaden dramatismo. La curva del techo crea una pasarela para eventos, guiando a los visitantes a recorrer toda la tienda.
El diseño combina materiales naturales como piedra caliza y madera con elementos industriales como el vidrio, acero y acrílico, logrando un equilibrio entre modernidad y calidez. Como principio general de diseño se quería un espacio cálido donde el cliente se sienta a gusto mientras escoge su ropa. La carpintería fue fabricada con maderas tropicales de roble y teka contrastando dos colores, tonos claros para los elementos en los muros y tono oscuro para los muebles sueltos en el espacio.
La sección masculina destaca por un muro con paneles de diferentes tamaños e iluminación indirecta, combinando racks y repisas. En el área de Pret a Porter, racks de acero inoxidable anclados al piso rodean una exhibición de orquídeas, complementada por cortinas plateadas que dividen el espacio sin perder transparencia.