
En D19, el reto fue transformar un gran espacio longitudinal en un lugar acogedor y funcional. La zona social del apartamento reunía sala, comedor y estudio en un mismo ambiente, lo que exigía una estrategia de diseño capaz de dar identidad a cada área sin perder la sensación de unidad.
La solución llegó a través de la panelería, que reviste el mueble de TV, la entrada y la cocina, otorgando continuidad material y una estética ordenada. Los colores claros aportan luminosidad y amplitud, mientras que la iluminación indirecta se convirtió en una herramienta clave: con elementos en el cielo raso logramos cortar la monotonía del espacio y, al mismo tiempo, demarcar de manera sutil los tres escenarios principales.
El resultado es un apartamento versátil, sereno y coherente, donde la arquitectura interior define los límites invisibles entre los ambientes y refuerza la experiencia de habitar un espacio abierto y armónico.