
Este proyecto nació del deseo de sus propietarios por rescatar el valor original de una casa de los años 60, ubicada en una zona residencial de Barranquilla, y convertirla en un refugio contemporáneo sin perder su esencia. Casa 57 se planteó como una intervención respetuosa, que entendiera el lenguaje arquitectónico existente para reinterpretarlo con una mirada actual.
La casa gira en torno a un jardín central que organiza los espacios sociales, permitiendo una conexión directa entre interior y exterior. La escalera, estructura original del proyecto, fue restaurada y complementada con un panel de madera que también se replicó en el segundo nivel, otorgándole un nuevo protagonismo. El baño principal, con una tina al aire libre, refuerza la relación con la naturaleza desde un espacio íntimo.
Materiales como el microcemento, la piedra caliza, el bambú y las celosías diseñadas a medida definen la estética general del proyecto. Gracias a un trabajo de paisajismo pensado para abrazar la arquitectura, Casa 57 logra un equilibrio entre frescura, funcionalidad y carácter. El resultado es una casa atemporal, honesta en sus decisiones de diseño, y profundamente conectada con su contexto.